Físicamente tiene relación con el plexo solar y con el páncreas endocrino. Se ubica a la altura de las últimas vértebras dorsales y debajo del diafragma.
Su planeta regente es Marte, el metal es el hierro y su elemento es el fuego.
Este centro es realmente la batería de energía más potente que poseemos. Por ello, las personas que han realizado un esfuerzo enorme o los que han sido sometidos a una experiencia que les ha generado miedo, sienten un gran peso o un gran vacío en esa zona.
Cuando existe un exceso de energía Yang (positiva) en esa zona se suele sentir un apelotonamiento o masa de energía, la cual suele estar ligada a estados de excitación no suficientemente controlados o balanceados.
En cambio, cuando se percibe en la zona del plexo solar un vacío o falta de energía, estamos hablando de una concentración excesiva de energía Yinn o negativa en este chakra y ello suele venir unido a los estados depresivos. Se suele considerar al plexo solar y a su contraparte en el astral (chakra Manipura) como el gran receptor-emisor de energías vitales en el ser humano.
Si consideramos que el ser humano se encuentra inmerso en un inmenso teatro de energías cósmicas, podemos interpretar ciertamente los golpes o bien las dulzuras de la vida como nuestra relación chocante o fluida respectivamente con tales fuerzas. Así, el chakra Manipura ha de estar debidamente revitalizado pero no recargado para podernos mantener en equilibrio ante esas energías cósmicas.
Por todo ello para muchos investigadores del tema este chakra posee relación con la facultad de la digestión, es decir, el poder de asimilar lo nutritivo y de desechar lo dañino. En realidad esta función de Manipura viene ayudada por la del segundo chakra, puesto que este último se conecta con la actividad renal, es decir, la de filtro de impurezas y suciedades.
Cuando citamos a Manipura como análogo de la digestión nos referimos a ello especialmente en el plano astral, ya que nosotros continuamente estamos digiriendo bien o mal las influencias cósmicas con las cuales estamos en relación. Hay quien ha dicho que Manipura es también un transmisor de energías del ser humano hacia el cosmos.
Si bien los golpes de la vida se aguantan por este tercer centro de energía, también es cierto que la capacidad de vencerlos radica igualmente en él. No olvidemos que Marte y el elemento fuego (ver temas al respecto en el curso de Astrología) se conectan con el liderazgo, el ímpetu, la valentía, la apertura de nuevas rutas y proyectos, la acción directa, la extroversión, la lucha por un ideal, etc.
La adecuada potencia en Manipura permite dos cosas: una, el vencer los ambientes, situaciones y estados internos apáticos y faltos de energía; y, segundo, el ser capaz de mantener el ritmo y el control de las circunstancias en las atmósferas de stress, excitación o incluso agresividad. Y esto no es poco. El arte de la decisión está también bajo la fuerza del Manipura. "Poner la fuerza necesaria en el lugar adecuado y con una reacción precisa" es casi un lema para los que realizan un aprovechable uso de este chakra.
Tal como quizás habremos percibido ya, cada persona puede poseer mayor facilidad en el manejo de algún chakra y más dificultad con otros, y ello es cierto. Esto va a formar parte de nuestros estudios de parapsicología a la hora de hacer a una persona el diagnóstico individual de sus chakras.
Es bien conocido el uso que se hace en las artes marciales de la concentración en el chakra Manipura, puesto que los deportistas en general necesitan especialmente de un tercer centro poderoso y balanceado, pues la fuerza física, la energía vital, el ímpetu y la respuesta del sistema motor (músculos), así como de los reflejos en general se localiza en conexión con el Manipura.