Los 7 Chakras

El Ser Humano imagen de la Trinidad

Basta con mirarnos en el espejo para tener pruebas fehacientes de que estamos hechos a imagen y semejanza de la Trinidad Universal. Hagámoslo como ejercicio práctico, el cual podríamos titular: "visualización de la ley de trinidad en nuestro organismo fisiológico".

 

 

1 Muladhara
2 Svadhisthana
3 Manipura
4 Anahata
5 Vishuddha
6 Agna
7 Sahasrara

El Ser Humano imagen de la Trinidad

Tres en Uno

 

De entrada, nuestro cuerpo se compone de tres partes fundamentales perfectamente definidas: A, abdomen; B, tórax; y C, cabeza.

Cada una de esas tres partes tiene sus correspondientes extremidades: el abdomen posee las piernas, el tórax se prolonga en los brazos, y la cabeza en el maxilar inferior, que es su porción móvil.

A su vez, cada parte se divide en otras tres. Por ejemplo, el brazo se divide en brazo propiamente dicho, antebrazo y mano. La mano se divide en carpo, metacarpo y dedos.

Al mismo tiempo, los dedos se dividen en tres falanges. Existe una ley de correspondencia múltiple entre cada uno de esos niveles, tal como lo podemos ver en el ejemplo siguiente referente a la cabeza.

El tercio inferior de la cabeza corresponde al abdomen y es ahí precisamente donde se ubica la boca, que es el inicio del tubo digestivo, relacionado con la nutrición a través de los alimentos y del agua. A la vez, la parte más "mental" del sistema digestivo es precisamente la boca, donde se encuentra el sentido del gusto.

El tercio medio de la cabeza corresponde al tórax y en esa zona se localiza la nariz, que es la entrada al sistema respiratorio, el cual como sabemos reside en el tórax, zona B del cuerpo. Es precisamente la nariz la porción más "mental" del aparato respiratorio, pues allí se localiza el sentido del olfato. Además, la nariz es la entrada natural para el aire, a través de la cual captamos la energía psíquica o nerviosa. Por último, el tercio superior de la cabeza se corresponde con el propio cerebro y en él se localiza la única y prodigiosa prolongación de éste hacia el exterior, que son los ojos. Desde el punto de vista de la embriología se demuestra que los ojos y especialmente su parte más sensible, la retina, son un pedazo de cerebro que se proyectó hacia el exterior. A través de los ojos captamos energías sutiles de alta vibración, especialmente la luz y más concretamente la solar.